En el año 1931 se presentó en la zona de Cabaiguán una epidemia que amenazaba con arruinar las vegas de tabaco. Hacia ese lugar fueron enviados por la Comisión Nacional de Propaganda y Defensa del Tabaco Habano (CNPDTH), el ingeniero Cruz y el entomólogo norteamericano Bruner con el objetivo de investigar lo ocurrido.

Los especialistas dictaminaron que la causa fundamental de la enfermedad se debía a la gran cantidad de variedades “inferiores” de tabaco plantadas en esas vegas y que era necesaria una entidad que se encargara de dar solución a estos problemas. En un documento escrito por el ingeniero agrónomo  Román Pérez  que data del año 1935 se fundamentaba la necesidad de la misma, a la cual se aludía de la siguiente manera. “Es necesario prestarle mayor atención al mejoramiento de nuestros productos, como lo hacen otros países con menos razón que nosotros, ya que todos luchan por abastecer sus mercados y nosotros tenemos que imponer el nuestro solamente por su calidad”. Por estas razones, ha llegado la hora de crear una verdadera Estación Experimental de Tabaco. Más adelante señala: “es de inmediata necesidad llegar a la unificación del tipo de tabaco, como lo hacen los países de agricultura adelantada con todas las plantas, desplazando de nuestros campos, la infinita mezcla de variedades. En fertilización tenemos todavía mucho que estudiar y en cuanto a la desecación y fermentación estamos igual que en los primeros tiempos que se sembró tabaco…”

Teniendo en cuenta todo lo anterior, la Comisión Nacional de Propaganda y Defensa del Tabaco habano, determinó sustituir las variedades inferiores que se cosechaban en la isla, por una  que reuniera todas las cualidades que hacían famoso a nuestro tabaco, para lo cual fue menester la creación de la primera Estación Experimental del Tabaco, donde de inmediato se inició el trabajo de selección dentro de la diversidad de genotipos existentes para dar respuesta a esta imperiosa necesidad. Además, otras líneas de investigación fueron incorporadas al trabajo de la Estación entre las cuales se encontraban las siguientes: Análisis de tierra y aguas empleadas en el cultivo y regadío del tabaco respectivamente, campaña a favor de la preparación de los abonos químicos, empleo de estercoleros para la preparación del abono orgánico, conferencia de divulgación científica, exposiciones regionales de tabaco, etc.

Pero como todos conocemos antes de haber una institución que se hiciese cargo del estudio de la preciada hoja del tabaco  ya en Pinar del Río se habían comenzado ha realizar varios estudios sobre dicho cultivo llevados ha cabo por el ingeniero agrónomo  Román Pérez  en San Juan y Martínez y específicamente en la finca “Las Delicias” del Sr. Francisco María Pérez en un lote de aproximadamente 3 ha  donde se llevaron ha cabo un total de 15 experimentos aprobados definitivamente en la Comisión Nacional de Propaganda y Defensa del Tabaco Habano CNPDTH ﴿ celebrada el 29 de Junio de 1932 pero algunos de los mismo habían sido realizado un año antes en puerta de golpe.

La Estación Experimental del Tabaco de San Juan y Martínez  fue inaugurada el domingo 31 de Enero de 1937 pero la fecha exacta en que se colocó la “primera piedra” fue el 10 de mayo de 1936 respondiendo a la iniciativa de la CNPDTH. Pero en ese mismo año en el mes de abril en la revista Habano sale un articulo emitido donde se daba ha conocer por el Dr José L García Baylleres secretario de agricultura y presidente de la CNPDTH la instrucción de dejar establecida al más breve plazo  posible la Estación Experimental del Tabaco de San Juan y Martínez. 

Misión de la Estación:

Generar y proveer las bases científico técnicas para el desarrollo de la cadena productiva del tabaco con eficiencia, eficacia y sostenibilidad.

Objeto Social de la Estación:

  • Desarrollar proyectos de investigación  e innovación  tecnológicas relacionadas  con la agroindustria tabacalera.
  • Desarrollar servicios científicos técnicos especializados  vinculados a la agroindustria tabacalera.
  • Desarrollar la comunicación e información científico tecnológica en correspondencia con el potencial de la institución y la política de  colaboración internacional de TABACUBA.
  • Desarrollar, producir y comercializar de forma mayorista producciones especializadas derivadas de la investigación e innovación tecnológicas  de la agroindustria tabacalera en moneda nacional.
  • Brindar servicio de capacitación de los trabajadores con el potencial científico técnico de la institución para las empresas de TABACUBA y otras entidades.
  • Brindar servicio de aseguramiento a la calidad de los productos, procesos y servicio científico técnico de la cadena productiva tabacalera.